jueves, 18 de marzo de 2021

La Novela Negra de Vázquez Montalbán a debate en el campus de Toledo

 La Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de Toledo ha organizado una jornada, que se celebrará el próximo 23 de abril de 2021, sobre la novela negra del padre literario del detective Pepe Carvalho.

El evento se titula «Derecho, literatura y justicia en la Novela Negra de Manuel Vázquez Montalbán» y se celebrará en el complejo universitario «San Pedro Mártir-Madre de Dios», de Toledo, durante el Día Mundial del Libro, organizada por los profesores Santiago SastreMiguel Ángel Pacheco y Francisco Sánchez. Las sesiones de la mañana se celebrarán de 9.30 a 14 h., y las de la tarde de 16.30 a 20 h. Habrá interesantes charlas, un par de actividades audiovisuales, y se hablará de Literatura y Novela Negra.

Los interesados en inscribirse, deberán contactar con la organización a través de la siguiente dirección de correo electrónico: derechoyliteraturaUCLM@gmail.com.

En este enlace podéis consultar el programa detallado de la jornada.

La asistencia a la actividad está reconocida con 1/2 crédito ECTS para el alumnado de la Universidad de Castilla-La Mancha.

Más información en: Derecho, Literatura y Justicia.

lunes, 15 de marzo de 2021

La antigua Biblioteca de la Casa de Osuna y sus ricos fondos

 Recientemente se celebró una jornada técnica sobre la gran biblioteca de la Casa de Osuna, organizada por el Grupo de Patrimonio Bibliográfico de REBIUN, la Red Española de Bibliotecas Universitarias. La jornada se tituló «Reconstruyendo una biblioteca particular, los libros de la casa de Osuna», y se celebró de modo virtual el pasado 10 de febrero, siendo coordinada y presentada por Antonio Galán, Director del Área de Biblioteca de la Universidad de Castilla-La Mancha.


La Casa Ducal de Osuna llegó a tener una de las más grandes y mejores bibliotecas particulares de España, tanto por la cantidad como por la calidad de los fondos que la integraban. Una biblioteca que se se fue disgregando a causa de que el XII Duque de Osuna y XV Duque del Infantado, Mariano Téllez-Girón, diplomático, militar y senador, apodado «Osuna el grande», derrochó la práctica totalidad del patrimonio familiar. Tras su muerte, en 1882, el Estado adquirió su biblioteca. Parte de sus colecciones se vendieron, y otra parte se distribuyó entre la Biblioteca Nacional y las bibliotecas de las universidades que había entonces en España. Por su parte, los fondos documentales de Osuna pasaron al Archivo Histórico Nacional y fueron el fondo más vasto e importante de los que integraron fundacionalmente la Sección Nobleza del AHN, con sede en el antiguo Hospital Tavera, de Toledo, reconvertida en 2017 en el nuevo Archivo Histórico de la Nobleza, el AHNOB.

La jornada técnica del Grupo de Patrimonio Bibliográfico de REBIUN ha constado de tres intervenciones: En la primera conferencia, Paz Fernández Palomeque (Universidad de La Laguna) disertó sobre la Biblioteca de Osuna y su historia. En la segunda, Javier Villar (Universidad de Santiago de Compostela), intervino sobre las circunstancias de la venta al Estado de la biblioteca de Osuna y cómo acabó parte de la misma en diferentes bibliotecas universitarias. Y en la tercera, Óscar Lilao (Universidad de Salamanca) trató sobre la identificación de los ejemplares que formaron parte de la biblioteca de Osuna. Finalmente se debatió sobre los objetivos del Grupo de Patrimonio Bibliográfico en relación a estos valiosos fondos.

Todas las sesiones fueron grabadas, y ahora pueden ser visionadas por quienes en su momento no pudieron hacerlo en directo.


Para saber más:

«El culo del rey», una novela sobre bibliotecarios en el marco de la antigua Biblioteca de Osuna.

«La biblioteca de la Casa de Osuna en las bibliotecas universitarias españolas»

«Los fondos de la BUSC procedentes de la biblioteca del Duque de Osuna»

«La colección de Arte de los Duques de Osuna»

domingo, 21 de febrero de 2021

A vueltas con la mesa de Salomón

 Comparto esta entrevista que me han hecho para la revista "Paradores".

¿Por qué una historia tan mítica como la de la Mesa de Salomón sigue llamando la atención en tiempos tan tecnificados como estos?

No es un caso único, a muchísima gente le atraen las historias del pasado. De hecho, se podría decir que cuanto más desarrollada o tecnificada es una sociedad, más le llaman la atención las historias de tiempos remotos. Lo vemos a diario en la Literatura, el Cine y las series de televisión. Incluso en los videojuegos. Si dichas historias del pasado van unidas a mitos y leyendas, más atractivo tienen todavía. Y ya no diré nada si dichas leyendas se relacionan con la magia o el esoterismo, lo que atrae al gran público más todavía. Por eso mismo insisto en la conveniencia de que, en paralelo a la investigación destinada al ámbito académico, exista una buena divulgación histórica, para acercar la Historia real a la sociedad, y para que se tenga clara la diferencia entre los simples mitos y sucesos legendarios y los acontecimientos que en verdad sucedieron.


Entre mito y realidad ¿Cuál es la historicidad de este objeto? ¿Hablamos más de un símbolo o nos referimos a un objeto físico?

En el caso de La Mesa de Salomón hay que distinguir el arquetipo mítico del objeto real. Para muchos es un objeto mágico, un todopoderoso talismán que permite a su poseedor acceder a conocimientos trascendentes. ¿De dónde venía esta creencia? De que se pensaba que en la misma aparecía inscrito de algún modo el nombre secreto de Dios, y que quienes conociesen el modo de invocarle, serían sabios y poderosos. Por otro lado, tenemos el objeto real, un mueble de madera de acacia forrada de oro y ornamentada con piedras preciosas que se utilizaba por los sacerdotes del pueblo de Israel, desde los tiempos de Aarón, el hermano de Moisés, para ofrecer a Dios todos los sábados unos panes sin levadura que se cocían ritualmente, y finalmente eran consumidos por los sacerdotes. Es decir, era un objeto para la liturgia. El nombre deriva de que cuando Salomón construyó el templo de Jerusalén, la mesa, el Arca de la Alianza y los demás objetos sagrados que hasta entonces se guardaban en una especie de tienda de campaña o santuario móvil conocida como “la morada” o “el tabernáculo”, pasaron a guardarse en el templo. Y también deriva de la creencia de que el nombre sagrado y secretísimo de Yahvé, que se musitaba ritualmente por el Sumo Sacerdote una vez al año para renovar la alianza de Dios con los hombres, estaba inscrito en forma jeroglífica en dicha mesa desde los tiempos del sabio rey Salomón.

Evidentemente, como historiador, mi respuesta es que sí existió el objeto físico, pero que no puede respaldarse la existencia de un objeto mágico. Otra cosa es que muchas personas creían y siguen creyendo en la magia, los talismanes, la sanación mística, el poder de las estrellas y demás supersticiones. Un amigo antropólogo me decía que la pregunta correcta no es si existe el mal de ojo, sino qué supone para la sociedad que haya millares de personas que creen que existe. Con los talismanes y objetos mágicos sucede lo mismo. Han existido a lo largo de los siglos y siguen existiendo no porque funcionen, sino porque la gente cree en ellos. La Mesa de Salomón fue un objeto litúrgico que para muchos trascendió más allá y se convirtió en un símbolo de conocimientos ocultos, misterios insondables y poderes sobrenaturales, independientemente de su existencia real o no.

¿De dónde viene la relación entre la Mesa y Toledo?

La Mesa de Salomón fue traída a Toledo por los visigodos, porque formaba parte de su Tesoro Sagrado o Tesoro Antiguo (que estaba integrado por objetos simbólicos y que no se podía dedicar a los gastos corrientes porque era inalienable), al cual se incorporó cuando las huestes de Alarico “el Viejo” se hicieron con ella tras saquear Roma en 410. 

Recordemos que, a su vez, los romanos se habían hecho con ella cuando las tropas de Tito conquistaron Jerusalén y saquearon su templo en el año 70. Existe constancia documental e iconográfica de que los romanos se llevaron la Mesa de Salomón y la Menorah (el gran candelabro del templo) a Roma, y acabaron depositados en el templo de Júpiter Capitolino. En Roma seguían cuando Alarico I saqueó Roma, y se llevó la mesa consigo. Tras el establecimiento de los visigodos en las Galias, el tesoro fue depositado en la ciudad de Iulia Carcasso (Carcasona) y allí estuvo hasta que fue asediada por los francos de Clodoveo a comienzos del S. VI, según nos cuenta el historiador Procopio de Cesarea. Más adelante, el avance de los francos y el consiguiente repliegue de los visigodos motivó que el tesoro fuese evacuado a Narbo Martius (Narbona), la nueva capital visigoda tras la pérdida de Tolosa (Toulouse). Dicho tesoro, incluyendo la Mesa, estuvo en Narbona hasta el momento en que en 531 fue nuevamente evacuado por Amalarico a la nueva capital de los Visigodos en Hispania, Barcino, que ya había sido Corte en tiempos del visigodo Ataulfo y su esposa la princesa romana Gala Placidia. Y en Barcelona estuvo hasta que en un momento determinado del S. V se cambia de nuevo la capital de Hispania, de Barcino a Toletum, probablemente hacia 546, durante el reinado de Theudis. El Tesoro Sagrado era símbolo de identidad del pueblo visigodo, por representar a sus enemigos derrotados, y por ello no se podía gastar ni regalar. Cuando el rey Sisenando pretendió entregar una de sus piezas, el Missorium de Aecio, al franco Dagoberto, como pago por una ayuda militar, no se le consintió, y tuvo finalmente que hacerle un abono procedente del Tesoro Real u ordinario.

La leyenda más arraigada la relaciona con las cuevas de Toledo ¿Tiene base esta hipótesis?

Existe una vieja tradición que cuenta que los sucesivos reyes visigodos van poniendo un candado cada uno a una misteriosa y prohibida cueva extramuros de Toledo, llamada de Hércules, hasta que el último rey, Rodericus (Don Rodrigo), rompe todos ellos y viola la prohibición para saber que había en la cueva, descubriendo unas antiguas imágenes con extraños guerreros orientales y una inscripción diciendo que el rey que entrase en la cueva prohibida verá caer su reino en manos de estos guerreros. Una leyenda que se transmite a lo largo de los siglos y es mencionada por diversos cronistas de la Edad Media y el Renacimiento. Pero curiosamente, esta leyenda aparece no sólo en Toledo sino también en la tradición oriental, a miles de kilómetros, en la “Historia de una ciudad de Al-Andalus conquistada por Tariq ben Ziyad”, texto en el que se especifica que en la cueva se guardaba “la mesa que había pertenecido al profeta Salomón, hijo de David”, y que fue recopilado en ese conjunto de cuentos persas que llamamos “Las Mil y Una Noches”.

Para ir más allá, recordemos que hace más de cuarenta años el profesor Fernando Ruiz de la Puerta consiguió rastrear una docena larga de textos medievales, tanto cristianos como musulmanes (de Al-Ándalus y de Oriente Medio) en los que se dan diferentes versiones de esta leyenda de la cueva acerrojada de Hércules, los más antiguos del S. IX y los más modernos, del XVI. De todos ellos, dos autores (Aben Adhari y Al-Makkari) mencionan específicamente que en ella se guardaba la Mesa de Salomón, coincidiendo con el anónimo autor del relato que se recopiló en Las Mil y Una Noches.

¿Existió dicha cueva de Hércules extramuros? Ruiz de la Puerta propuso hace décadas su existencia real, identificándola con la que hoy llamamos cueva de Higares o de Olihuelas, en una finca particular a unos 11 Km. de Toledo, y relacionándola a su vez con la legendaria escuela de magia y nigromancia que numerosos autores medievales -como Helinando de Froidmont- decían que existió en Toledo, y que fue visitada por los futuros papas Silvestre II y Gregorio VII para aprender saberes reservados. Como leyenda, la tradición de la cueva prohibida es muy bonita y literaria. Ahora bien, lamentablemente no hay base arqueológica o documental para afirmar que los visigodos guardasen en ella su Tesoro Sagrado. 

Pero como jamás se ha hecho una excavación arqueológica ni en la cueva de Higares ni en la dehesa de Mazarrazín, en la que se encuentra, no se puede descartar la posible aparición de algunos objetos (cerámica, monedas, etc.) que puedan datarse cronológicamente con el periodo visigodo. Si tal cosa sucediese, daría una vuelta total a lo que hasta ahora sabemos. Pero de momento, todo es mera especulación.

¿Y las teorías que la vinculan con Santa María de Melque?

En ese caso soy sinceramente escéptico. Que yo sepa, la única persona que ha hablado de ello es un escritor de obras sobre leyendas, misterios, esoterismo y masonería. No me consta que cite ningún documento ni fuente arqueológica para justificar su propuesta de que en algún momento la Mesa de Salomón se guardase en Melque, ni mucho menos en el vecino castillo de Montalbán, que entonces ni existía. Santa María de Melque de por sí es un misterio arquitectónico, porque para algunos arqueólogos es un edificio mozárabe o de repoblación, construido después de la invasión islámica del 711, y para otros es visigodo, de finales del S. VII o comienzos del VIII. Recientemente el doctor arqueólogo Luis Caballero escribió sobre el debate del origen de Melque, que sigue abierto, en el número 5 de la revista Urbs Regia. Este, y no otro, es el verdadero misterio de Santa María de Melque.

Divulgadores históricos como Juan Eslava se abonan a la idea de que recaló en tierras jienense. ¿Qué opinión le merece?

El escritor Juan Eslava no es sólo novelista y divulgador, sino doctor en Historia Medieval. Por un lado, ha escrito entretenidísimas novelas sobre la Mesa de Salomón, y, por otro, interesantes ensayos históricos sobre el mismo tema, que lleva años estudiando. Cuando en 712 los musulmanes conquistadores de Toledo al mando de Tárik BenZiyad se hicieron con la Mesa de Salomón, se la llevaron para entregársela al califa Walid I. No es descartable su paso por tierras jienenses, pero no la escondieron allí, ya que está documentada con posterioridad en Damasco y después en Bagdad y otras ciudades de Oriente. Lo que cuenta Eslava es la existencia de una lápida de mármol que se conserva en Arjona con unos dibujos geométricos, a modo de mandala, que se tomaron presuntamente de antiguos documentos de origen judío del archivo capitular de Jaén. Dichos dibujos serían la representación cabalística del Sagrado Nombre de Dios que (también presuntamente) aparecía en la Mesa de Salomón, y que sólo podría ser descifrada por un sabio entre los sabios. Cuando se habla de que la Mesa de Salomón se conserva en Jaén no se refieren al mueble, sino a la información que se dice que contenía.


Con un libro publicado sobre este asunto ¿A qué conclusión personal llegó?

Mi conclusión es que la Mesa de Salomón existió de verdad, siendo un mueble ceremonial que fue utilizado en su liturgia por el pueblo de Israel desde la época de Moisés y Aarón, un mueble ricamente cubierto de oro y piedras preciosas que se guardaba en el templo de Salomón y que a partir del año 70 d.C. sufrió diferentes saqueos a lo largo de la Historia, saqueos que la llevaron de Jerusalén a Roma, a distintas ciudades de las Galias como Carcasona o Narbona; de allí a Barcelona, de Barcelona a Toledo, y de Toledo volvió a Oriente, siendo mencionada en la Damasco de los Omeyas, después -tras una estancia intermedia en Kufa- en la Bagdad de los Abasidas, después en Al-Rahba, adonde la llevó el turco Al-Basasiri, saqueador de Bagdad, y por último en Alepo, adonde la llevó Ibn-Mirdás, saqueador de Al-Rahba. En paralelo, hay fuentes que nos hacen deducir que durante su estancia en Bagdad, en el S. IX, se hizo al menos una copia, que fue utilizada como regalo de estado para obsequiársela al rey de Serendib, lo que aquí se conocía como la ínsula Trapobana y que era la actual isla de Ceilán (Sri Lanka), en el océano índico. Si me pregunta sobre el objeto místico y mágico, es evidente que la Ciencia Histórica no puede ni debe entrar en lo que científicamente es indemostrable. En todo caso, sólo podemos afirmar que muchísimas personas a lo largo de los siglos han creído en su poder, lo que la hacía atractiva y codiciada, y a la vez, la fue preservando de ser desmontada para fundir el oro y repartir las piedras preciosas, lo que evidentemente hubiera pasado si careciese del simbolismo que se dice que tenía. La última vez que sabemos de ella, según descubrió y publicó en su día la profesora Mª Jesús Rubiera Mata, fue en Alepo, en un documento del S. XI firmado por el cadí Al-Rasid ¿Fue finalmente fundida y desmantelada por alguien que no sabía qué cosa era realmente? ¿Se llevó a otro lugar y se olvidó su existencia? Esa es la verdadera incógnita que, tal vez, algún día se despeje.

 Para saber más:

CASADO POYALES, Antonio. La Mesa de Salomón, de Oriente a Toledo : la verdadera historia de un mito. Argés (Toledo) : Covarrubias, 2018. 143 p. (Cronicón). ISBN 978-84-946745-4-9. 12 €.



domingo, 15 de noviembre de 2020

Las librerías lanzan el sitio web Todos tus libros

 Desde hace algunos años (se comenzó a celebrar en 2011) todos los 13 de noviembre se conmemora el Día de las Librerías. Una iniciativa surgida de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL) para visibilizar ante la sociedad a las librerías y a la profesión librera.

Este año, CEGAL nos presenta, con motivo de su día, un proyecto tecnológico que ya existía como buscador profesional, pero que ha sido notablemente mejorado, incorporando entre otras funciones la de tienda online para particulares: el portal web "Todos tus libros" (http://www.todostuslibros.com).

Todos tus libros es, en principio, un multibuscador que permite a los clientes de las librerías buscar un título concreto. La herramienta lanza la búsqueda en las distintas bases de datos de los libreros asociados e informa en tiempo real de la disponibilidad de la obra en la librería seleccionada, y, en caso de que no esté disponible, permite encargarla. De momento, son 800 librerías en toda España las que se han incorporado al proyecto, aunque la previsión es que haya cada vez más puntos de venta que se sumen.


El usuario ha de registrarse previamente (el registro es totalmente gratuito) para que el sistema le ubique geográficamente y le pueda ofrecer la búsqueda en las librerías más próximas a su domicilio. Se pueden marcar como "favoritas" hasta cuatro librerías, y cambiarlas cuando convenga.

El sistema ofrece por defecto información extra sobre los libros más vendidos, y permite al librero incorporar contenidos online (entrevistas con el autor, videos promocionales, etc.) relativos a cualquier libro ofertado.

También se pueden ver las distintas actividades culturales que programen los libreros en sus respectivos locales.

Además ofrece la posibilidad a los clientes de crear un "cheque regalo" por el importe que desee, canjeable en la librería que prefiera de entre todas las asociadas.

El lector registrado puede ir buscando libros de su interés y guardar las fichas de los mismos en su usuario personal, agrupándolos en estanterías, si es que prefiere organizarlos de algún modo (por materias, por autores, por países...). Dichos libros en estanterías puede rescatarlos más adelante para reservarlos o comprarlos, en la librería que prefiera.

Además, si el lector es de quienes gustan de interactuar o compartir su afición con otros lectores, puede hacer sus estanterías públicas, para que las vean otros miembros de la plataforma.

En resumen, una excelente iniciativa de comercio en línea para facilitar la búsqueda y adquisición de libros a los amantes de la lectura en papel impreso, sin tener que arrojarse en brazos de multinacionales, pudiendo favorecer al pequeño comercio de nuestro entorno más cercano.


Más información en:

Web de CEGAL

Todos tus libros


jueves, 13 de agosto de 2020

Reflexiones sobre el affaire Juan Carlos I

 Se me ha preguntado por un periodista cómo creo que pasará a la Historia la figura del rey Juan Carlos; si pesarán más los últimos escándalos o el papel que hizo durante la Transición. En realidad, no creo que esa pregunta se deba hacer en la situación actual, porque aún no se ha escrito el último capítulo de su vida. Será pertinente plantearla cuando fallezca y se reúna con sus antepasados en la cripta de El Escorial. Pero ahora desconocemos qué va a suceder en el "affaire Corinna": Desconocemos si será imputado, si deberá personarse ante la Justicia y cual será el resultado, si dicha comparecencia se produjese finalmente. También desconocemos si se verá obligado a regularizar su situación ante Hacienda por la presunta infracción fiscal que parece haber cometido, o si, aunque la misma hubiese prescrito, hará voluntariamente al fisco una donación equivalente a lo que hubiese tenido que abonar, en pro de la institución y de su propia imagen. Demasiadas dudas, y demasiadas hipótesis. Según sucedan unas u otras se escribirá el capítulo final sobre el Rey Padre, que será imprescindible para analizar, entonces sí, su paso a la Historia a través de todos los sucesos relacionados con su vida. Aunque ninguno lo veremos, porque la Historia siempre va lenta, al contrario que el Periodismo, que se alimenta de sucesos día a día, incluso hora a hora, y que suele considerar obsoleto un suceso de la semana anterior.

Respecto a la segunda pregunta, sobre si fue realmente tan importante su papel durante la Transición del Franquismo a la Democracia, la respuesta es, evidentemente, sí. Las Cortes aprobaron en 1969 como sucesor en la Jefatura del Estado al príncipe Juan Carlos, descartando al otro aspirante, Alfonso de Borbón y Dampierre, que casó con Carmina Martínez-Bordiú, la nieta de Franco. Tras el fallecimiento del dictador en 1975, Juan Carlos fue proclamado rey y heredó todos los poderes políticos que tenía Franco, a los que pronto renunció para cumplir su promesa de encarnar una monarquía parlamentaria moderna. La Transición fue guiada inicialmente por tres personas: el propio Juan Carlos y las dos personas que escogió para acompañarle en aquel difícil momento: el catedrático de Derecho Político Torcuato Fernández Miranda, presidente de las Cortes, y el joven abogado Adolfo Suárez González, presidente del Gobierno desde 1976. Sin ninguno de los miembros de esta terna, cada uno en su papel, es evidente que no hubiésemos vivido lo que no dudo en considerar el mejor período de la Historia Contemporánea de nuestro país. Aunque hubo sombras, no me cabe duda de que las luces fueron mucho mayores. 


Jura del Presidente del Gobierno Adolfo Suárez, en presencia del Rey y del Presidente de las Cortes, Fernández Miranda

El proceso de reforma política de las Leyes Fundamentales del régimen anterior, a través de la fórmula "de la Ley a la Ley pasando por la Ley", que se encarnó en el referéndum de Reforma Política del 76, dio vía libre a un parlamento bicameral elegido por sufragio universal, a la devolución al Pueblo Español de la Soberanía Nacional y a la obligatoriedad de someter a referéndum cualquier propuesta constitucional. Las Cortes franquistas se hicieron el hara kiri y comenzó una etapa llena de esperanza que buscó desde el principio la concordia entre los españoles de todo signo político, tanto los herederos del Franquismo como los perdedores de la Guerra Civil cuarenta años antes. 

La Transición Española a la Democracia pudo ser mejor de lo que fue, pero aun así fue un periodo excepcional que permitió cambiar de régimen sin traumas y sin sangre, que integró en un ilusionante proyecto común a todos los partidos e ideologías, incluyendo a la oposición hasta entonces ilegal o exiliada, y que nos dotó de una Carta Magna redactada no sólo por el gobierno de turno, sino por ponentes de todos los partidos: centro, derecha, socialistas, comunistas y nacionalistas. Lo nunca visto en dos siglos de historia constitucional. Y todo aquel período fue encabezado por una persona: Juan Carlos I, llamado acertadamente "el piloto de la Transición". No se puede negar la importancia de su papel, ni que tras el intento de golpe de estado del 23 F de 1981 se ganó la Corona, ni que su reinado ha sido un periodo de progreso, paz y desarrollo como difícilmente se pueden encontrar otros en nuestra historia reciente.

    El Presidente Felipe González firma, en presencia del Rey, la incorporación de España a la Unión Europea

España es un país pasional que un día encumbra a una persona y al día siguiente la arroja a lo más profundo. Sucede con todo tipo de personas y personajes: del corazón, de la cultura, del deporte, de la política... y también ha pasado con Juan Carlos. Un gran parte de la opinión pública le ha tachado de ladrón, sin juicio previo, sin considerar la presunción de inocencia a que todo ciudadano tiene derecho, sin esperar acontecimientos. Da igual que los sucesos por los que se investiga a Corinna tuviesen lugar varios años antes de la adjudicación del AVE a La Meca, da igual que los presuntos hechos estén prescritos, y da igual que se argumente que el no declarar al fisco unos ingresos opacos que nunca hubiesen tenido que producirse, siendo un hecho moralmente reprobable, no se puede equiparar con latrocinios que sí metieron mano a la caja pública, como los protagonizados por los Pujol, el EREscándalo andaluz, o el caso Púnica, por citar algunos protagonizados por diferentes partidos, y que ahí siguen. No hay argumentos que valgan ante quienes ya le han juzgado y condenado, ya sea por mera pasión hispánica, o porque les conviene para atacar a una institución que desean eliminar. 

Confío en que los sucesos que están transcurriendo en estos momentos -pase lo que pase en un futuro- sirvan al menos para que tanto el propio Juan Carlos como el actual rey Felipe, o quienes ocupen después la Jefatura del Estado, ya sea con corona real o mural, sean conscientes de que es muy difícil separar los actos públicos de los privados de quienes encarnan la más alta magistratura de la Nación, y de que el primero de los españoles no debe realizar negocios particulares, porque ya tiene suficientes ingresos por su cargo para una vida más que digna, y porque la realización de los mismos afectará, no ya a la persona, sino a la Institución de la Corona y, de hecho, a todo el Estado.

Algunos artículos que recomiendo:

Juan Carlos I, el mejor rey para la mejor época, por F.J. Díaz Revorio, catedrático de Derecho Constitucional de la UCLM.

La historia sin histerias: a propósito del rey emérito y sus avatares, por J.S. Pérez Garzón, catedrático de Historia Contemporánea de la UCLM y ex consejero de Educación y Cultura de Castilla-La Mancha.

El dedo, la luna y el Rey, por Luis Arroyo Zapatero, catedrático de Derecho Penal y ex Rector de la UCLM. 


sábado, 16 de mayo de 2020

Se nos fue Luis Pablo; hasta la vista, amigo

La madrugada del 13 de mayo, día de la Virgen de Fátima, se nos fue discretamente con las musas al monte Olimpo ese artista grandón y pelirrojo que en vida se ha llamado Luis Pablo Gomez Vidales. Pintor y escultor, poeta, director cultural del Ayuntamiento de Toledo hasta su jubilación hace pocos años, maestro nacional, monitor de artes plásticas, licenciado en Antropología (Social y Cultural), cofundador del Grupo Tolmo y del Círculo de Arte, que además presidió, durante algunos difíciles años, y muchas cosas más.



Hablar de Luis Pablo es, en gran parte, hablar del Grupo Tolmo, ese colectivo de artistas que, desde 1971, tomó la decisión de poner a Toledo en el ámbito de la contemporaneidad: Luis PabloPaco RojasEduardo Sánchez-Beato y Raimundo de Pablos, a quienes se sumaron después Gabriel Cruz MarcosFélix VillamorJulián “Jule” GarcíaFernando de Giles, y algún otro posteriormente. Por la galería homónima, en la calle Santa Isabel, pasaron todos los grandes nombres de las artes plásticas contemporáneas, nacionales e internacionales, y ellos mismos llevaron su arte a lugares del circuito internacional donde nunca antes había expuesto un artista de Toledo: Tokio, París, Basilea, Miami… Por aquella época (marzo de 1975) abrió también el MACTO, Museo de Arte Contemporáneo de Toledo. Hubieron de luchar contra la incomprensión de muchos, pero acabaron consiguiendo que se viese como normal lo que en otras ciudades ya lo era desde muchos años atrás. El nombre de “los Tolmo” estará siempre vinculado al recuerdo de la -tristemente desaparecida- Bienal del Tajo, y de otras actividades vinculadas al mundo del Arte Contemporáneo en nuestra tierra.

También Luis Pablo y los demás "Tolmos" fueron algunos de los promotores de la traída a Toledo de la estatua de Chillida “Lugar de Encuentros, V” y su instalación junto a la muralla, allá por 1981, en lo que iba a ser una muestra de escultura contemporánea al aire libre que al final -lamentablemente- no se realizó, aunque se ha materializado recientemente en otro lugar gracias a la insistencia de otro de aquellos amigos, Julián García, “Jule”.

Años después del nacimiento de Tolmo, Luis Pablo fue uno de los impulsores del programa conmemorativo del centenario del nacimiento del escultor Alberto Sánchez, quien vio la luz en Toledo en 1895 y falleció en el exilio, como tantos intelectuales que se posicionaron con el bando que perdió la última Guerra Incivil. La reivindicación de la obra de Alberto fue criticada por los sectores más conservadores, que lo entendían como un acto político de izquierda y no como la justa recuperación de la memoria de un gran artista. No obstante, se logró lo pretendido: Hoy día hay esculturas de Alberto en la vía pública (la réplica de su “MujerToledana” realizada por los hermanos Béjar y ubicada ante la Casa de Corcho, o la de “El Pueblo Español tiene un camino que conduce hacia una estrella”, en la Plaza de Barrio Nuevo), hay un colegio público que lleva su nombre, y tiene un monumento en su memoria (la "Mesa de Alberto") promovido y realizado por aquellos artistas que se empeñaron en conmemorar su centenario, monumento que fue ubicado en el centro del paraje fluvial mal llamado de Safont (por un especulador del S. XIX que nada bueno hizo por la ciudad), y que debería denominarse oficialmente "Parque Alberto Sánchez".


En los años noventa Luis Pablo protagonizó otras iniciativas de cultura pública, hasta que acabó ingresando por oposición en el Ayuntamiento como técnico de gestión cultural, y director del convenio “Cultural Toledo”. A él debemos la organización y continuidad de los festivales de Jazz y de Flamenco, la ampliación del Cineclub Municipal a otras salas y sesiones en otros barrios, conciertos, recitales de poesía, las exposiciones en la Posada de la Hermandad y luego en San Marcos, festivales de teatro… y otras iniciativas, alguna de las cuales seguimos disfrutando en la actualidad.


Con el amanecer del nuevo siglo, amanecía un nuevo proyecto en la capital regional: Luis Pablo y otros artistas (algunos que habían sido de Tolmo y otros no) crearon la asociación cultural Círculo de Arte. Se instalaron provisionalmente en los bajos del mercado de minoristas de la Plaza Mayor, y el 28 de mayo de 2004 se inauguraba su sede definitiva: la iglesia mudéjar de San Vicente Mártir, que llevaba desacralizada desde 1842. El Círculo de Arte fue un proyecto novedoso, que combinaba la realización de actividades culturales de todo tipo (exposiciones de pintura, escultura, fotografía, teatro, música…, tertulias, conferencias, presentaciones de libros, recitales de poesía, proyecciones de cine y documentales, arte performático, festivales varios…) con la explotación en otra franja horaria como sala de fiestas, cafetería, bar de copas y discoteca. El proyecto funcionó y sigue funcionando magníficamente, y hasta ahora es un lugar de visita obligada. Espero que nuestros munícipes lo tengan igual de claro cuando toque renovar el convenio, para que lo siga siendo por mucho tiempo.


No hablaré del extenso currículum de Luis Pablo como artista plástico, ni de las exposiciones que realizó o de los premios que ganó, sino de Luis Pablo, la persona. Se me atascan las teclas mientras escribo estas líneas, bajo uno de sus cuadros, que cuelga en mi salón, procedente de la exposición que él y Jule dedicaron al Greco. Algunos días antes de su fallecimiento, y viendo la deriva de su estado de salud, me planteé empezar a escribir algo en su memoria, en previsión de lo que los periodistas llaman “un fatal desenlace”. Pero otra parte de mí se negaba a hacerlo, pensando -o queriendo pensar- que Luis Pablo iba a ser capaz de salir de ésta, al igual que había salido de otras. Al final, lamentablemente, no ha podido ser, y escribo a posteriori lo que no quise escribir a priori.



No puedo decir, como otros, que fuésemos amigos “de toda la vida”. Conocía a Luis Pablo de vista y poco más, como a tanta gente en Toledo (además, su corpachón y el gorro ruso que se encasquetaba en invierno no le hacían pasar desapercibido). Teníamos amigos y conocidos comunes, pero no habíamos tenido oportunidad de tratarnos con profundidad. Pero fue hacia 2006 o 2007 cuando comencé a acudir al Círculo de Arte con más frecuencia de lo que hasta entonces hacía, invitado a sus eventos por el también artista plástico y socio “circulero” Pepe Morata. Fue a través de mis queridos Pepe Morata y Marina Riaño, ambos antiguos profesores míos en el Colegio de Infantes y miembros del Círculo de Arte, como empecé a conocer de verdad a Luis Pablo y a disfrutar de su amistad, así como de la de su mujer, Estrella, y de la de otros amigos de su círculo (en este caso, nunca mejor dicho). Algún tiempo después, el polifacético Pedro Salvador y yo nos dejamos liar por él para un proyecto que llevaba tiempo rondándole el magín: “Antonio Poyales (él gustaba de llamarme por el segundo apellido), vamos a montar un ciclo de tertulias”. Y así fue como nació la tertulia mensual “Café para todos”, que estuvimos celebrando durante años, hasta su interrupción el verano pasado por circunstancias imponderables.


Cuando en la primavera de 2013 algunos pocos chalados empezamos a luchar contra los elementos para defender laCasa-Museo del Greco del cierre, él supo entender a la primera mi argumentación de que el traslado de sus colecciones al de Santa Cruz no sólo perjudicaría alprimero sino también al segundo, cuyos fondos quedarían diluidos o directamente desmantelados (como pasó en Málaga cuando desmontaron su Museo Provincial para transformarlo en el Museo Picasso), y que el desmantelamiento del Santa Cruz perjudicaría a su vez la reapertura de sus filiales, el Taller del Moro y el Museo de Arte Contemporáneo, opinión que sé que trasladó a otros artistas. Afortunadamente, los chalados conseguimos parar aquel despropósito.

En la primavera de 2015 Luis Pablo y yo asesoramos por separado sobre varios temas de Cultura a alguien que nos pidió pareceres técnicos, coincidiendo sin saberlo hasta tiempo después. Y un año después, nos vimos embarcados en otra defensa, la del Arte Contemporáneo en Toledo, creando una plataforma que reivindicaba la reapertura (en su antigua sede o en otra) del MACTO, el Museo de Arte Contemporáneo de Toledo, que para entonces llevaba tres lustros largos cerrado por una teórica restauración. Conseguimos implicar en la reivindicación a un centenar de artistas plásticos e intelectuales relacionados con el Arte, no sólo locales, sino también del resto de España e incluso extranjeros. Algo que sólo Luis Pablo, poseedor de una enorme agenda de contactos y lo que es aún más importante, de un más enorme aún don de gentes, habría podido conseguir. Lamentablemente, los resultados no fueron tan exitosos como la vez anterior, y el MACTO sigue hoy cerrado, para desgracia de la ciudadanía y vergüenza de aquellos, de uno y otro signo, que lo hayan permitido durante ya dos décadas.



Así pues, mi trato con Luis Pablo ha sido durante unos trece o catorce años, pero intensos. Me abrió las puertas primero del Círculo de Arte, luego de su casa y de su estudio, y compartió conmigo sus vivencias, sus siempre sorprendentes historias, y su gran corazón.


Con Luis Pablo se nos va uno de los grandes toledanos no sólo del mundo del Arte Contemporáneo, sino también de la Cultura en general. Nos queda su legado: sus cuadros y sus esculturas en distintos lugares de la ciudad (la “Santa Teresa de Jesús” de la plaza de las Carmelitas, su “Movimiento de Ida y Vuelta” de la rotonda de la calle Alberche y ahora la recientemente donada para la muestra de escultura contemporánea promovida por su viejo amigo Jule, junto al río Tajo).


También nos queda su trabajo en el Ayuntamiento como director cultural. Muchos le seguiremos recordando cada vez que vayamos a alguno de los festivales o actividades que él organizó y siguen celebrándose.


Y sobre todo nos queda el recuerdo de su amistad y su bonhomía. No te olvidaremos, Luis.


viernes, 15 de mayo de 2020

Recuerdo de Pepe Morata a Luis Pablo

Con gusto acojo en mi blog esta despedida entrañable de un artista a otro: Del pintor Pepe Morata a Luis Pablo Gómez Vidales, amigo y compañero del Circulo de Arte de Toledo, recientemente fallecido. ACP.

Hoy miércoles 13 de mayo me han comunicado el fallecimiento de nuestro querido amigo Luis Pablo Gómez Vidales, víctima de esa terrible y cruel enfermedad que es el cáncer. Desde hace semanas sus amigos seguíamos de cerca la evolución de su enfermedad con la esperanza de que pudiese recuperarse, pero en los últimos diez días, la peor cara de su sufrimiento hizo su aparición y su familia y los amigos que seguíamos de cerca su evolución sufrimos un mazazo de dolor al comprobar que la enfermedad se apoderaba de él y le ponía en una situación límite. Hoy el fatal desenlace se ha hecho realidad, desgraciadamente.

 Desde este confinamiento inhumano que nos atenaza, quisiera dar un testimonio de dolor y de amistad hacia tan gran artista, amigo entrañable y sobre todo magnífica persona, que destacaba en todas partes por su brillantez, buen talante e inteligencia.

 A Luis Pablo  le conocí en los años 80, cuando ocupaba el cargo de Director Cultural del Ayuntamiento de Toledo y aún era miembro del Grupo Tolmo. Desde el principio entablamos una amistad  potenciada por el Arte y la Cultural, que se ha extendido durante más de 30 años. Especialmente desde que fundamos en 1995 el Círculo de Arte de Toledo donde junto a otros miembros de este colectivo cultural, hemos realizado infinidad de Actos relacionados con el Arte, la Poesía, la Literatura, el Teatro, etc. sin olvidar las Tertulias sobre temas de interés Antropológico y Artístico, que él dirigía con maestría.

 Su figura como Artista polifacético, ha sido de un alto nivel, para mí su obra deberá estar entre la de  los grandes Artistas de  Castilla la Mancha, creador infatigable, realizó una profunda investigación sobre el Reciclarte, siendo uno de los  más destacados  Artistas Contemporáneos en este tipo de creación. El hizo de su arte y su obra un canto poético próximo a la sublimación de lo que la sociedad desecha y deja abandonado, sabía encontrar la belleza en lo más insospechado de la naturaleza, sus esculturas realizadas con piedras encontradas en los lugares más recónditos de la Tierra, eran de una belleza y equilibrio, realmente admirables. Amante de la música, del teatro, de la literatura y la poesía, Luis Pablo era Cultura viva y apasionada, Desde aquí, con el dolor inmenso que su pérdida supone y más aún por la situación terrible que estamos padeciendo, que nos impide estar con él en su despedida, le transmito a Estrella, su esposa inseparable durante toda  su vida  a su hija e hijo, nietas y demás familia, mis más profundas condolencias, en la certeza de que su recuerdo será debidamente resaltado, cuando las circunstancias nos lo permitan.

 Con todo mi afecto, admiración  y amistad más profundas, Luis Pablo, te deseo que hoy descanses en el Paraíso junto a los mejores. Tú eras extraordinario,

 Tu amigo entrañable:
Pepe  Morata